2. Tratar los sofocos con soja


La soja puede ser utilizada como alimento o como suplemento alimenticio, o en forma de cápsulas que contengan un extracto con un contenido estandarizado de isoflavonas de soja.

Varios estudios demuestran que ingiriendo de 35 a 80 mg de isoflavonas de soja por día permiten reducir la frecuencia y la severidad de los sofocos. Por esto se puede dar comienzo al tratamiento con 35 mg de isoflavonas por día.

Deben transcurrir por lo menos 20 días para obtener su eficacia.

Eligir un complemento alimentar rico en fitoestrógenos.

Hoy en día, en países occidentales, la dieta tan solo provee 5 mg.
Por lo que puede ser útil que las mujeres occidentales tomen suplementos fitoterápicos basados en extractos de soja. Lo más importante es saber la cantidad de isoflavonas disponibles en cada cápsula.
La soja y sus extractos contienen cantidades de isoflavonas que varían considerablemente según el tipo de soja, el lugar donde creció y el tiempo en el que fue recogida así como su proceso de estandarización.

Ponga su atención además, en productos que hayan sido sometidos a estudios clínicos serios que demuestren su eficacia y seguridad publicados en revistas médicas internacionales. Se recomienda que pida consejo a su doctor o farmacéutico. Por esto es importante seleccionar un suplemento fitoterápico que garantice un alto contenido de fitoestrógenos estandarizados y que sea fabricado por un laboratorio farmacéutico con controles de calidad y buenas prácticas de manufactura.

La Agencia Francesa de la Seguridad de la Higiene Alimenticia recomienda que 1 mg de isoflavonas por kilogramo de peso por día no debe ser excedido (Comunicado de prensa AFSSA de 09/03/05, página 1/2).